Artículo de investigación
El águila real (Aquila chrysaetos) es una de las rapaces más emblemáticas de los macizos rocosos europeos. Su capacidad para aprovechar las corrientes térmicas ascendentes le permite planear durante horas sin apenas batir las alas, un fenómeno que los investigadores del proyecto WZEV estudian con detalle desde 2021.
Las térmicas se forman cuando el sol calienta las laderas rocosas, generando columnas de aire caliente que ascienden a velocidades de entre 2 y 5 m/s. El águila real detecta estas corrientes mediante la sensibilidad de sus plumas remeras y ajusta el ángulo de ataque de sus alas —con una envergadura de hasta 2,2 metros— para mantenerse en el centro de la columna.
Nuestros censos con binoculares de alta definición (modelos Swarovski EL 10×42) han registrado que un ejemplar adulto puede ascender desde los 1.800 m hasta los 3.200 m en menos de 12 minutos, sin realizar un solo aleteo. Este dato es clave para entender la eficiencia energética de la especie.
Durante la temporada de cría de 2024, el equipo WZEV cartografió 14 nidos activos en los acantilados del macizo del Mont Blanc y los Picos de Europa. Los nidos se ubican en repisas inaccesibles, a alturas que oscilan entre los 1.500 y 2.400 m, siempre orientados al sur para maximizar la exposición solar.
Los datos recogidos permiten elaborar mapas de densidad de anidación que ayudan a las autoridades de conservación a delimitar zonas de exclusión para el senderismo durante los meses de marzo a julio, reduciendo así la perturbación humana.
“El águila real no vence la gravedad, sino que negocia con ella. Cada térmica es un pacto entre la roca, el sol y el ave.”
El censo de 2024 arrojó una población estimada de 1.200 parejas reproductoras en los Alpes, un incremento del 8% respecto a 2020. Sin embargo, la mortalidad por colisión con líneas eléctricas sigue siendo la principal amenaza no natural, con 37 casos documentados el año pasado.
Desde WZEV promovemos el uso de dispositivos de señalización en tendidos eléctricos y la instalación de posaderos artificiales en zonas seguras. Los fotógrafos de aves y senderistas responsables pueden contribuir reportando avistamientos a través de nuestra plataforma.
Investigación
Cómo elegir el equipo óptimo para observar rapaces sin alterar su comportamiento natural.
Conservación
Técnicas de cartografía para proteger los nidos de aves rapaces alpinas.
Principalmente rapaces como el águila real, el halcón peregrino y el buitre leonado, además de paseriformes adaptados a la alta montaña como el acentor alpino y el gorrión alpino. Nuestros censos anuales registran más de 30 especies.
Recomendamos binoculares de alta definición con aumentos de 8x a 10x para observar sin perturbar a las aves. Los modelos con lentes multicapa y estabilización de imagen son ideales para condiciones de viento y luz cambiante en altitud.
Publicamos estadísticas anuales de anidación y mapas detallados de los acantilados, colaborando con naturalistas y gestores de espacios protegidos. Estos datos ayudan a identificar áreas críticas y a diseñar rutas de senderismo responsables.
Sí, cualquier persona con formación básica en ornitología puede unirse a nuestras campañas de campo. Organizamos salidas guiadas en primavera y otoño, y ofrecemos materiales didácticos sobre aerodinámica del vuelo térmico y técnicas de avistamiento.
Los mapas están disponibles en nuestra plataforma, actualizados cada temporada. Incluyen coordenadas aproximadas para proteger los nidos, y son una herramienta clave para fotógrafos de aves y senderistas que deseen observar sin interferir.